En la caza

Si éstas buscando un buen perro para todo en la caza, no lo dudes, hazte con un Drahthaar.

El Drahthaar denota en todos sus movimientos fuerza poder y determinación. Se diría que es un portentoso atleta seguro de sí mismo. Su búsqueda es suficientemente amplia y muy codiciosa. Toma el viento con inteligencia en una búsqueda meticulosa y eficaz. Alterna el trote rápido con el galope. Es un corredor de fondo que sabe dosificar el esfuerzo. En la búsqueda lleva la cabeza alta, en línea con el dorso y la cola en constante movimiento, denotando el placer que le produce el ejercicio de la caza. Gusta de hacer breves controles en el suelo ante rastros recientes se diría que reafirmando su convicción en la localización de la caza, prosiguiendo enseguida la búsqueda. Entra con solvencia en la maleza al amparo de su pelo áspero. En contacto directo con la emanación, ralentiza su marcha  hasta quedar en muestra. A veces avanza unos rápidos pasos, tenso, con la cabeza alta y el tronco mas o menos agachado hasta  quedar inmóvil, como petrificado en una muestra firme y muy segura.
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Tras la orden de cobro de la pieza abatida se diría que toda la tensión contenida durante la muestra explota en una salvaje alegría por el cobro inminente del que el Drahthaar gusta muy especialmente. Entrega con alegría, siempre a su dueño y con boca muy suave.

En el agua se mueve entre los espesos carrizos con fuerza y valentía. Utiliza su nariz y su inteligencia para desalojar a la caza que a veces recurre a soluciones drásticas para eludir su captura. He visto Drahthaar bucear tras un ánade o quedar de muestra ante la burbuja formada por el aire expedido por una acosada polla de agua agarrada a una caña, bajo las aguas, a la infructuosa espera del alejamiento de peligro.

El final es irremediable, la elección entre morir asfixiada  o salir a respirar donde ” sabe” que sin dura espera atento nuestro drahthaar se resuelve siempre de acuerdo con el instinto de cada animal. En el cobro de acuáticas heridas muestra toda la tenacidad e inteligencia del perro cobrador que porta en sus genes. A veces el ánade herido desaparece bajo las aguas, emergiendo lejos del perro y procurándose un refugio seguro. El Drahthaar registrará con meticulosidad los márgenes e irá ampliando progresivamente su búsqueda cuanto sea necesario. Si en tierra siempre caza a tiro de escopeta, en el agua sabe que tiene plena autonomía y sabe hacer buen uso de ella. Su constancia y tesón le llevaran, indefectiblemente a la localización de la pieza herida.

Su gusto por recuperar la caza hacen del Drahthaar un eficaz aliado en la localización de reses heridas en la caza mayor. Debidamente adiestrado seguirá implacable el rastro dejado por el animal. Una vez localizado volverá a buscar a su dueño guiándole hasta la res o aullará insistente hasta la llegada del dueño, según haya sido adiestrado en uno u otro sentido.

Es un perro muy precoz que asimila con rapidez el adiestramiento.

El Drahthaar siempre caza a tiro de escopeta es generoso hasta el límite en su entrega, caza para su dueño y jamás nos defraudará.